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Escribo desde siempre. Sin pretensiones intelectuales, ni locas vanidades de reconocimiento. Alentada por la persona que más amé en el mundo, a quien agradezco y humildemente dedico este blog... a mi madre.-

Bienvenidos

Aquéllos que me conocen me reconocen en lo que escribo, los que no, pueden empezar a hacerlo desde aquí; de cualquier manera ten la gentileza de dejar tu sincera opinión.
Ojalá lo disfruten.-

jueves, 26 de noviembre de 2009

MUERTE CLINICA



No tiene sentido.-
Mi pulso parece no tener latidos
y todos mis signos vitales indican
que ya no respiro.-
Mi alma sobrevuela prendida de un hilo
como una cometa que al cielo ha subido
y cerca del techo del blanco recinto,
estoy en un plano tan nuevo y distinto
de ángeles que corren por cielo y por tierra,
disputando el cuerpo que dejé en la mesa.-
Algo me golpea, se enciende una chispa
y reanuda el ruido callado en mis venas
y yo que en el techo miraba de lejos,
de pronto me caigo en mi propio pecho.-
No tiene sentido morir ni un minuto.-
¿Seré un muerto vivo o un vivo muriendo?
Porque lo que siento es real y absoluto,
ambas dimensiones están conviviendo.-

CALOR NOCTURNO



Me desperté en el silencio de soledad y de tormenta
con un calor sofocante de almohada y latir de venas,
con el deseo implacable de salirme campo afuera
para buscar en los sauces la brisa que los menea,
para lavar mi sudor con gotas de lluvia fresca.-

Pero la brisa se calma, la lluvia apenas motea
un pasto de dos colores sonando porque se quiebra
y me arrodillo en silencio entre cardos y carquejas
para pedir de mil formas que Cristo se compadezca;
de testigo está la luna con su sonrisa siniestra.-

Y me regreso a la casa entre suspiros que queman,
su puerta libre de rejas, me invita para que vuelva
y me ofrece un grifo antiguo abierto que, a boca llena,
me moja el pelo, la espalda, me refresca el alma entera
para que concilie el sueño mientras la lluvia comienza.-

martes, 24 de noviembre de 2009

LA PUERTA DE LOS SUEÑOS



Anoche te vi bailando,
haciéndote la coqueta,
apenas catorce años
y tu melena traviesa
se enredaba en un jazmín
equilibrado en tu oreja
y en el borde de tus ojos
el verdor de las praderas.-

No me viste cuando fui
para decirte quien era,
no me oíste cuando dije:
- madre, eres tú la más bella.
No sentiste mi cariño,
mi adoración, mi sorpresa
cuando el tiempo y el espacio
conspiraron por que viera
tu adolescente momento
ignorando mi existencia.-

Yo casi bailé contigo
para sentir tu tibieza,
quise traerte conmigo
para mostrarte la puerta
que en mi lecho permanece
noche tras noche entreabierta.
Pero me fui más tranquila,
más sosegada en la idea,
me volví para mi tiempo,
sabiéndote menos muerta.-